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Gerardo (Miguel Ángel Hoppe) y Jonás (Fernando Arroyo) se encuentran. En una primera mirada se descubren cómplices; de ahí una cita, otra, un hotel, la universidad, la intimidad, los besos, la piel, el reencuentro, la cama, la ducha, los bares, la sensación de permanecer contra la distancia, contra el tiempo… Todo esto los va fusionando como en un rito perenne que les obliga a repetirse para mantener la continuidad de los acontecimientos vitales. Pero una noche en una discoteca, atraído por el magnetismo de ese arco amoroso que se genera entre ellos, irrumpe la figura de Bruno (Ignacio Pereda). Jonás queda prendado de él, pero no tiene el valor ni el arrojo para seguirlo. Bruno desaparece dejando una desagradable convivencia entre la pareja que ninguno de los dos se atreve a abordar
· Dirige Julián Hernández (Ciudad de México), que estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (1989-1994). Es con su primer largometraje, Mil Nubes de Paz Cercan el Cielo, Amor, Jamás Acabarás de Ser Amor (2003), con el que obtiene sus mayores logros ya que fue estrenada, como la única película mexicana en competencia en la 53ª Edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, donde recibió el Teddy Award al Mejor Largometraje.
"Preciosa película, sí señor, una especie de respuesta mexicana a Happy Together, en donde la imagen y la música juegan un papel primordial en la historia, contada casi sin diálogos, con hermosos momentos homoeróticos (pocas veces se han filmado escenas de amor homosexual con tanta belleza plástica y sensualidad) y unos fotogénicos protagonistas. Dos horas y cuarto que cuentan a ritmo de boleros y música electrónica, una historia de amor iniciático, resquebrajada por el fantasma de la infidelidad, y cuyo final puede ser interpretado según el espectador. Una auténtica sorpresa (…) es bonito soñar con que, en alguna parte, existe alguien que, en el principio de los tiempos, estuvo unido a cada uno de nosotros. Partiendo de esa base, Gerardo y Jonás parecen haberse encontrado. Todo un reguero de fuegos artificiales estalla cuando ellos están juntos. Cuando se besan, cuando hacen el amor. La felicidad del amor vivido hasta las últimas consecuencias. La fusión de los amantes en cuerpo y alma, hasta tal punto que las palabras son innecesarias. Porque las palabras son parcas y mínimas en este drama romántico, pero se puede pasar perfectamente sin ellas. Pero, como suele ocurrir en este mundo lleno de zozobras, dudas y tentaciones, la relación de Gerardo y Jonás se viene a pique cuando un desconocido aborda a Jonás en una discoteca y le deja el recuerdo de un beso robado que lo perturba. A partir de ese instante, la chispa, la abrasadora química que lo unía a Gerardo, se enfría. Jonás sufre porque cree que ese desconocido tal vez sea su otra mitad, que quizás se ha equivocado con Gerardo. La huella que un solo beso le ha dejado ha sido suficiente para hacerle tambalearse…. maravillosa película" (Film Affinity)
"La cinta narra los amores y desamores de Gerardo y Jonás, dos estudiantes de Ciudad de México que, tras conocerse, viven un idilio lleno de altibajos, hasta que aparecen en sus vidas Sergio y Bruno, que desestabilizan aún más a la pareja.Según su director, sus influencias proceden del cine de Robert Bresson y Wong Kar-Wai y de la literatura de Marguerite Duras, a quien se cita varias veces a lo largo del filme" (El Mundo)
Wong Kar-Wai: Film music
"¿Podríamos empezar otra vez...? / Ho Po-Wing siempre dice: "Empecemos otra vez", y me lo dice cada poco. Llevamos mucho tiempo juntos y hemos roto a menudo...Pero cuando me dice que empecemos otra vez...siempre acabo volviendo con él" (Happy Together, de Wong Kar-Wai, 1997)
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Inscrita en el Registro Mercantil de Santa Cruz de Tenerife Tomo 2102 de la Sec. Gral. TF-24651 Folio 56 Inscripción 1ª